
La isla de la Pissotte es un auténtico nido de aves, situada en un brazo de tierra en medio del Tarn. Alberga más de quince especies, la mayoría de las cuales permanecen allí todo el año. Las garzas enanas, los primeros habitantes de la isla, se han establecido allí y siguen siendo la especie más abundante. Al atardecer, cruzan sin cesar el Tarn para pescar pececillos, ranas y lombrices.




























