Descripción
Los colores se desbordan, las formas se desmadran, los organismos se aceleran al máximo, proliferando y devorándose unos a otros... ¡comienza lo absurdo!
Françoise Tellier-Loumagne, Gilles Tellier y Eliane Monnin se disponen a habitar este espacio, extrayendo del viaje humano una riqueza estética que roza lo excéntrico y un absurdo teñido de humor, todo ello mientras celebran el genio de la creación artística: una empresa singularmente humana que no hace daño a nadie. Pues así ha sido el curso de las cosas desde el principio de los tiempos: el arte textil surgió en la antigüedad, la cerámica en el Neolítico y —sin olvidar a la recién llegada— la fotografía apareció en 1839. Sin embargo, el artesano acabó convirtiéndose en obrero fabril, los textiles se uniformaron y la fotografía quedó reducida a la imagen para documentos de identidad. Mientras la biodiversidad se enfrenta a la amenaza de la extinción, expresemos aquí nuestra gratitud a estos tres artistas que trabajan en simbiosis; nos ofrecen motivos para la reflexión y un medio para sanar el mundo actual, o al menos nuestras propias mentes.



