© Ville de Montauban

Catedral de Notre Dame

ubicado en el punto más alto de la ciudad
¿Qué es este gran techo verde que vemos a lo lejos apenas llegamos a Montauban?
Un buen motivo para ir al centro histórico, descubrir sus secretos.

Una pequeña historia

El punto más alto del casco antiguo, aquí está, monumental, encaramado en lo alto de los grandes escalones. Sus líneas clásicas y la blancura de sus piedras contrastan con las casas de ladrillo circundantes. Las cuatro imponentes estatuas de los evangelistas te miran desde lo alto de la fachada. La vocación de poder del monumento, está intacta. Sumérjase en la guarida de esta gran dama con un alma cargada.

Nada más entrar, las 4 estatuas originales de los evangelistas te sorprenderán. La resonancia es celestial y la luz refinada inunda el inmenso espacio con una sobria suavidad. La gran nave está bañada por una luz clara, que penetra bajo los perfectos arcos de los altos ventanales.

Para los curiosos

Abre bien los ojos. Entre las obras que se conservan aquí, la más famosa es la pintura de Jean Auguste Dominique Ingres, “Le Vœu de Louis XIII”.

En 1820 el pintor, natural de Montauban, fue encargado por el Estado de este imponente cuadro, destinado a adornar la catedral. El sujeto no es inocente: Luis XIII, soberano infeliz, obligado a levantar el asedio ante el rebelde Montauban, está representado aquí, ofreciendo su reino a la Virgen. Luego, Ingres tardó más de cuatro años en producir esta pintura. ¡Y fue el propio Ingres quien lo instaló en la catedral en 1826!

Sabías ?

Fue en 1685, al final de las Guerras de Religión, cuando Luis XIV decidió construir esta gigantesca catedral para afirmar su autoridad.

Después de una recaudación de fondos, el sitio fue elegido en 1691 en la Place des Monges. Se derriban varios bloques de viviendas para dar cabida a este nuevo edificio, situado en el punto más alto de la ciudad. 87 m de largo y 38 m de ancho en el crucero, la Catedral blanca trona eternamente sobre la ciudad rosa.